Día internacional del Community Manager + 5 datos importantes para tomar en cuenta

Todos los años desde hace una década, el cuarto lunes de enero es el día para reconocer la labor del Community Manager en todo el mundo. La necesidad de conmemorar este día fue expresada por primera vez por el analista web y experto en marketing y tecnología, Jeremiah Owyang, quien desde ese entonces ya señalaba a los profesionales del social media como piezas claves en toda estrategia digital. Después de eso, la figura del Community Manager no ha hecho más que evolucionar y evolucionar.

Si estás visitando mi blog por primera vez, me tomaré unos pocos segundos para presentarme: soy Arianne Cuárez, periodista venezolana especializada en el área cultural, copywriter por pasión, y Community Manager por pura casualidad. Mi destreza en la creación de contenido, sumado a mi curiosidad por conocer el trabajo de las marcas y mi disposición de ayudarles a comunicar su propósito, me llevó a aprender sobre el manejo de redes sociales y de herramienta digitales, tomar un diplomado en Marketing Digital, dar talleres, llevar este blog, y un largo etcétera.

Desde enero de 2018 –hace dos años ya, ¡qué rápido pasa el tiempo!– cambié las ocho horas diarias que pasaba en una sala de redacción (persiguiendo la noticia y contando historias), por una modesta oficina en casa en la que comencé a pulir mi habilidad para redactar, investigar y crear contenido, y así convertirme en una aliada para marcas personales y comerciales que buscan ganarse un lugar en la memoria de las personas, y también en sus bolsillos.

Sin embargo, no todo ha sido color rosa, y estoy segura de que muchos colegas pensarán igual que yo. Puedes ir ahora mismo y abrir una ventana en tu teléfono o computadora y preguntarle a Google cuál es el perfil ideal del Community Manager. En cuestión de segundos obtendrás varias habilidades que serán familiares para ti: buena redacción, capacidad para trabajar bajo presión, disposición para aprender y manejar tendencias digitales, usar herramientas, saber de analítica, de diseño, saber crear campañas en ads… ¿Cuántas son las habilidades que un community debe manejar? ¿Con cuánta frecuencia estas habilidades deben ser revisadas y actualizadas?

Una cosa es ir a internet y hacer un checklist con todas las cosas que debes aprender para ser un buen Community Manager, y otra cosa es ejecutar todos esos conocimientos en tu trabajo diario, entregando siempre los mejores resultados. No se trata solo de postear y ya, es una responsabilidad que va mucho más allá.

Pues bien, no vengo a hablarte de métricas, ni de algoritmos, ni de las últimas tendencias del marketing que seguro puedes escuchar en este capítulo genial del podcast On Topic de Verónica Ruiz del Vizo, o leer en el último artículo que Vilma Núñez publicó en su blog, (allí, Vilma hace mención a tareas claves como humanizar el mensaje, conectarse de forma efectiva con las audiencias, y automatizar los procesos, que serás más que relevantes durante todo 2020).

En este artículo en mi blog, yo vengo a hablarte de otra cosa: quiero mencionarte cinco observaciones que he podido transformar en lecciones y aplicar todos los días en mi trabajo como copy y community, y que tal vez también podrían convertirse en lecciones para ti.

Mucho más que postear: 5 lecciones sobre el trabajo del Community Manager que puedes revisar y aplicar en 2020

¡Vamos directo al grano! Si al final de la lectura te sientes identificado con alguno de estos puntos, puedes dejarme un comentario en esta publicación, o enviarme un email a arianne.cuarez@gmail.com. Me tomo uno o dos días para responder, ¡pero te respondo!

  1. Si eres una marca personal o comercial y crees que un Community Manager es todo lo que necesitas para lograr éxito en tu negocio o proyecto, estás equivocado. Un community manager es una aliado que ayudará a que la comunicación de tu estrategia digital sea más efectiva y que tus objetivos se cumplan, pero para que eso ocurra debes –como marca, creativo o cliente– construir con tu equipo tus metas, lo que tanto quieres comunicar, identificar muy bien cómo quieres ser reconocido en tu audiencia, cuáles son los pasos a seguir, y estar siempre presente en todos los procesos. Por experiencia sé que cuando un cliente decide delegarle absolutamente todo al community, las cosas no terminan bien. ¡Los resultados siempre son mejores si se trabaja en equipo y con constancia!

  2. Un community debe conocer herramientas para que su trabajo sea más efectivo, pero tampoco tiene por qué saberlo todo. Es necesario romper con las creencias de que es responsabilidad del community crear contenido, idear la campaña, tomar la fotos, encargarse de todo el copywriting de la marca, hacer el diseño de los post en redes sociales, medir los resultados… En más de una ocasión he rechazado proyectos exigentes con ofertas que incluyen muchas tareas a cambio de pagos que no recompensan el esfuerzo. Por suerte, aprendí rápido que no hay nada mejor que ir por la vida con un calendario de servicios bajo el brazo, con tiempo de ejecución y precios bien claros. ¿Tienes el tuyo también?

  3. Está bien saber mucho sobre algoritmos, tendencias, y contenido atractivo, pero hay otras herramientas igual de importantes: tus buenos valores. Los usuarios en redes sociales cada vez son más celosos con la información que deciden consumir, y con las respuestas que esperan recibir de cada marca. Por eso, es fundamental que cada community entienda el poder que hay detrás de cada palabra, de cada comentario respondido, de cada mensaje enviado, y de cada publicación que busca conectar con una audiencia. La empatía, el respeto, pensar siempre en el otro, desarrollar buenos hábitos, ser siempre humano, y estar presente porque existe un propósito detrás de eso, son recursos invaluables que hay que aprender a manejar. 

  4. Todo profesional que cree contenido para canales digitales debe tener conocimientos en branding. Al inicio, pensaba que aprender sobre branding era una tarea exclusiva para los diseñadores, ¡qué equivocada estaba! Ahora, siempre que me enfoco en redactar una publicación para las redes de mis clientes, o trabajo como copy en una serie de artículos, lo primero que hago es revisar el branding de la marca. ¿Cuáles son los objetivos de esta marca, negocio o cliente? ¿Cuál es la percepción que deja en mí y que quiere transmitirle a su comunidad? ¿Cómo puedo hacer que cada post y cada palabra vayan en sintonía con la meta que quiere conseguir? Ese es el trabajo del creativo y también del community manager: aprender a crear experiencias que impacten de verdad a través de cada palabra, de cada interacción.

  5. ¡Asegúrate de conocer tus propios límites! En mi último taller de comunicación efectiva –dictado a un emprendimiento social llamado Nodo Social que puedes conocer si miras mis historias destacadas en Instagram–, escuché varias carcajadas y vi muchas caras raras cuando dije que me gusta bloquear el tiempo libre en Google Calendar, y hasta sumarle notificaciones que pueda ver en mi teléfono con días de anticipación. ¿Por qué hago esto? Porque ahora más que nunca he comprendido que en mi trabajo como community, copywriter, y otros roles igual de importantes que desempeño en mi día a día (como mi rol como madre de un niño de 10 años), necesito fijar mis propios límites, necesito saber cuáles son mis mejores horas para crear, cuánto tiempo debo descansar entre una tarea y otra, cuándo debo apagar la computadora, apartarme de la pantalla, y hasta el otro día.

Siempre que esté en sintonía con mi estabilidad emocional y me esfuerce cada día por cuidar de mi salud mental, sé que podré ser tan efectiva como quiero en la buena gestión de mi tiempo, en la creación de contenido, y la entrega de resultados. 

Esta lista de cinco lecciones son solo mis reflexiones. Estoy segura de que esta lista puede ganar mucho más valor si la hacemos crecer juntos. ¡Déjame leerte en los comentarios!

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